miércoles 29 de junio de 2011

SALUD FÍSICA Y MENTAL EN LAS ARTES INTERPRETATIVAS


Por: 
Ft. Sandra Romo y Psic. Héctor Romero 


El ser humano, al vivir en sociedad, busca comunicarse para desenvolverse en su entorno. Por medio de la comunicación, no exclusivamente oral, tiene la oportunidad de expresar ideas, sentimientos y necesidades.

Estamos dotados de sentidos, y los sentidos nos llevan a experimentar sensaciones, traduciéndolas en sentimientos. Es por ello que desde la antigüedad, el hombre, para cubrir sus necesidades de expresión y percepción, se ha sumergido en el mundo de las Artes: Literatura, Danza, Música, Pintura, Arquitectura, Cine, Escultura y Teatro.
Las Artes Interpretativas son aquellas en las que el artista utiliza el cuerpo y/o una extensión del mismo como medio de expresión. El poeta es a través de su pluma, el pintor es por medio de su pincel, el músico es gracias a sus extremidades y a su instrumento, así como el bailarín, el actor y el trapecista son, con todo su cuerpo.

Los instrumentos fueron creados para producir los mejores sonidos y no para disminuir riesgos de adquirir lesiones en sus intérpretes. A través de los años, se han encontrado formas de resguardar y proteger las herramientos de trabajo en las artes interpretativas (un solvente puede mantener en mejor estado un pincel y un estuche protege y resguarda un instrumento musical) pero siendo el cuerpo el principal y el más importante medio de expresión, es a últimas fechas que su cuidado ha cobrado mayor relevancia.

El primer tratado sobre las afecciones de los músicos, se lo debemos al padre de la terapia ocupacional Bernardino Ramazzini: "Diseases of tradesmen" editado en 1713. En éste, habla sobre los efectos de los movimientos repetitivos y la adopción de las diferentes posturas en diversos campos laborales.

En el siglo XIX, los instrumentos sufrieron cambios ventajosos en cuanto a sonido pero desventajosos para algunos músicos, ocasionando en algunos la aparición de lesiones (en ocasiones irreversibles), teniendo un importante impacto sobre todo en pianistas. El ejemplo más representativo es con el famoso pianista Robert Schumann (1810-1856), quien debido a una lesión en su mano derecha se vio obligado a abandonar su profesión como concertista. Clara Schumann, Alexander Scriabin, Sergei Rachmaninoff, Gary Graffman, Leon Fleisher, Ernestine Whitman, Michel Beroff, Jeanne Baxtresser, Glenn Gould, David Leisner son otros grandes músicos que han padecido problemas relacionados con su instrumento.

El orígen de la Medicina de las Artes Interpretativas fue a principios de los años 80..s, y surgió como respuesta a un grito de ayuda por parte de los pianistas Gary Graffman y Leon Fleisher; apoyados por Jennifer Dunning al publicar en el New York Times un artículo llamado "When a pianist..s fingers fail to obey" donde expone la inconformidad ante la falta de especialistas que enfocaran sus conocimientos a la población musical. Como consecuencia, los médicos interesados comenzaron a realizar reuniones internacionales para investigar y profundizar en las afecciones propias del Artista, incluyendo las causas y consecuencias.

En el International Congress of Symphony and Opera Musicians de 1986 se presentó un estudio realizado entre 2,212 instrumentistas de diferentes secciones de 48 orquestas en donde el 76% de los músicos declaraba haber tenido por lo menos un problema médico serio suficiente como para afectar su rendimiento profesional. En ese mismo año, Martin Fishbein realizó un estudio entre 4000 músicos de orquesta en los Estados Unidos y obtuvo como resultado que el 66% de los músicos de cuerda presentaron afecciones músculo-esqueléticas relacionadas a la práctica instrumental. Fue también en ese año cuando la Medical Problems of Performing Artists (MPPA) comenzó su publicación con Alice Brandfonbrener como editora, donde además de generar artículos que detallan estos problemas de salud y sus tratamientos, se publican los simposios provenientes de Aspen. Para 1988, la MPPA publicó un artículo de Ralph Manchester orientado a la incidencia de los problemas médicos más frecuentes, en el que estratificó las afecciones de 246 alumnos, según el tipo de lesión, la edad y el sexo. Entre el 5% y 10% de los estudiantes de música presentaron incomodidad relacionada a su instrumento, las mujeres se vieron hasta dos veces más afectadas que los hombres, el rango de edad como factor de riesgo fue de entre 17 y 39 años y las incomodidades que presentaron incrementaban en los meses de inicio de clases.

Alan Lockwood en 1989 realizó revisiones sobre las afecciones de los músicos, y fueron publicadas en el New England Journal, atrayendo la atención de los médicos hacia la medicina enfocada a las artes interpretativas pues mostró que casi un 50% de los músicos que referían problemas relacionados a sus instrumentos, se veían amenazados de terminar sus carreras artísticas y que los instrumentistas de cuerda se encontraban en el riesgo más alto de adquirir problemas músculo-esquelético. La Association of Medical Advisors to British Orchestras (AMABO) asegura que más del 15% de especialistas en música clásica se ausenta un mes al año debido a trastornos relacionados con su profesión.

Fue hasta 1991 cuando, debido a la gran demanda de consultas y al reconocimiento por parte de los médicos, se creó una rama de la medicina llamada: "Medicina de las Artes Interpretativas".

Desde entonces, muchas clínicas especializadas en Medicina de las Artes se han establecido en grandes ciudades: Chicago, Indianápolis, París, Viena, y Barcelona, entre otras. Además se han creado organizaciones tales como: International Arts-Medicine Association, Performing Arts Medicine Association, Insitut de Fisiología i Medicina de L..Art, AMABO, MedArt, Hearing Education and Awareness for Rockers, International Association for Dance Medicine and Science, que continúan realizando estudios y reuniones donde se toman en cuenta las afecciones de los músicos y de otras profesiones artísticas. Un reciente estudio realizado en España, analiza las 1639 encuestas a músicos catalanes para determinar los factores de riesgo que los predispongan a adquirir problemáticas en su actividad. Se demostró que el 77.9% de los encuestados refieren tener o haber tenido una problemática en la práctica de su instrumento y que un 37.3% de éste, afectó su capacidad para tocar, siendo el sistema músculo-esquelético el más afectado (85.7%). Se identificaron como factores de riesgo: la edad, curso (tiempo de estar tocando), dedicación, el hecho de ser profesional, cambio de rutina y el instrumento que tocan. Encontraron como zonas más afectadas las extremidades superiores y el cuello y mayor incidencia de afecciones en instrumentos de viento metal, percusión y cuerda frotada. Sugieren que las molestias referidas por hombres son debido a sobreesfuerzos o sobreuso y en el caso de mujeres por postura o tensionales. Enfatizan que las comunidades musicales idealmente sean estudiadas por separado y que la problemática difiere según la educación musical, condiciones sociolaborales de cada país, y peculiaridades individuales, concluyendo además, que antes de diseñar un plan de prevención, es necesario estudiar a la población en cuestión y no basarse en las estadísticas realizadas en otros países.

En México, no existen estudios epidemiológicos a gran escala realizados en la población musical, es decir, que desconocemos la prevalencia e incidencia de las afecciones físicas y mentales más comunes. Sin embargo sabemos que aproximadamente el 60% de estudiantes de guiatarra refiere incomodidad relacionada al instrumento. Cifra muy alarmante, ya que evidencía el descuido y desconocimiento en escuelas de música, donde la enseñanza "se supone" es primordial.

De igual manera, no hay que olvidar que el ser humano no solamente es cuerpo, sino que también es alma y espíritu. Y es en el alma donde precisamente se encuentran todas las emociones, pensamientos y necesidades, que rigen la conducta del ser humano.

En el quehacer humano se refleja constantemente la dualidad mente-cuerpo donde existe un ciclo de acción-reacción, causa-efecto. El cuerpo no existe aislado del alma, y el alma no se expresa sin el cuerpo. Al hacer consciente esta interacción, podemos conocer nuestras necesidades y la manera en cómo las satisfacemos. En ocasiones el músico reconociendo su necesidad de expresión, y sabiendo que su cuerpo es su principal instrumento, pocas veces se ocupa de su mantenimiento y cuidado. Caso contrario sucede, cuando reconociéndo toda la habildad corporal con la que cuenta, no esta consciente de sus necesidades (del alma), provocando una limitación creativa. En el peor de los casos es cuando no son conscientes ni las necesidades emocionales, ni las corporales. Por lo tanto, lo deseado es que exista un equilibrio funcional entre la relación cuerpo y alma.

Son muchas las situaciones (depresión, adicción, problemas de pareja, estrés, angustia, lesiones provocadas por la interpretación, enfermedades o padecimientos ajenos a la práctica artistica, por mencionar algunos) que pueden provocar estos bloqueos entre la mente y el cuerpo. Los padecimientos psicológicos tienen su correlato en la salud física, así mismo, las afecciones físicas conllevarán indudablemente a alteraciones psicológicas.

Por lo anterior, sabemos que la Ciencia y el Arte están íntimamente relacionadas. Ahora bien, si el arte cura, ¿quién cura al arte y a sus artistas?.

Existe una gran necesidad de investigar y difundir las afecciones físicas y mentales en el ámbito artístico, apoyando directamente a los interesados (artistas amateurs, estudiantes, profesionales, así como profesorado y academias artisticas) y haciendo un llamado a otros profesionistas de la salud para formar un equipo de trabajo, pues es indispensable mantener y curar nuestro ARTE MEXICANO.


viernes 17 de junio de 2011

FIG: Innovación de accesorios que logran que tocar tu instrumento sea más cómodo

Es un hecho que los instrumentos no fueron creados para prevenir las lesiones en Musicos sino más bien para producir los mejores sonidos. No es fácil lograr una interpretación musical fluida. Es gracias a la práctica que se logra la interpretación de una pieza musical sin interrupciones. Quien practica un instrumento sabe que, a menos que se haya nacido genio, su instrumento se volverá posesivo de que su dueño le dedique algún otro tiempo a otra actividad que no sea musical. Cuando escuchamos música a veces no reparamos en el sacrificio corporal que hacen aquellos quienes con su talento y esfuerzo logran captar nuestra atención y mucho más allá, logran producir uno de los placeres más exquisitos: EL ESCUCHAR MÚSICA, EL VIVIR MÚSICA, EL APRECIAR MÚSICA.  Mientras más se conoce el camino por recorrer para SER MÚSICO, y mientras más se va avanzando en esa trayectoria sin final, más puedo apreciar y agradecer el legado de los Músicos. Muchos géneros y diferentes estilos músicales, discrepancias técnicas, mitos y realidades en torno al SER MÚSICO, manos pequeñas, manos grandes, personalidades activas, personalidades más bien receptivas. Pero tú músico, tú melómano, tú que tarareas la canción del momento, tú perdido enamorado de tu grupo favorito, tú conocedor de culto, ¿Eres consciente de todo lo que implica tocar un instrumento?.


Comencemos. Se necesitan entre 400 y 600 actos motores para conseguir de 20 a 30 notas musicales. Nadamás en el antebrazo y mano contamos con 39 músculos que permiten los movimientos de muñeca y de dedos. El sistema nervioso dirige a los demás sistemas, el sistema músculoesquelético permite un soporte y evidentemente una serie de movimiento coordinados y precisos, el sistema visual que permite al Músico relacionarse con su instrumento, leer la partitura, ver a otros músicos y/o al director de orquesta y el sistema auditivo que relaciona al individuo con su propio instrumento, los demás instrumentos y otras señales acústicas. Por ello, el cerebro del Músico es especial y diferente, es más, se ha comprobado que los Músicos, escuchan diferente la Música. Al comparar a Músicos y no Músicos, realizándoles una Resonancia Magnética y electroencefalográmas, se ha podido comprobar que el cerebro del Músico está trabajando en más zonas cerebrales que en un individuo no Músico, además los movimientos manuales son más precisos en los Músicos, y el desarrollo de la audición y de la vista es mucho mayor. 
Ahora bien, regresando un poco a nuestro tema de partida, y después de reconocer que los Músicos son lucecitas en nuestro andar diario, hagamos una sencilla reflexión. Imagina la posición de un guitarrista. Se encuentra sentado, con la guitarra sobre su pierna derecha, llevando su tronco (espalda) también hacia la derecha, pero su cuello está mirando hacia la izquierda, su mano derecha mira hacia abajo y su mano izquerda mira hacia arriba. Ahora, quítale la guitarra. Traslada a ese mismo guitarrista a una reunión social, puede ser cualquier reunión. Visualizándolo desde arriba, observa que mueve sus dedos, muy muy muy rápido. Ahora intenta tú mismo esa posición. Agrega a todos tus amigos a esa reunión. Pon en cámara rápida la escena, y fíjate como todos tus demás amigos, mueven sus manos, se paran, se sientan, giran, cruzan y descruzan las piernas. Con ese efecto de ir en cámara rápida, puedes observar todo el rededor con mucho movimiento, todos parecen ratoncitos!! los dedos del guitarrista van muy rápido, pero todo lo demás en él, es lento, es lo único que no cambia. Ponle Pausa. Pasaron 3 o 4 horas. ¿Aguantarías esa posición tan estática de tu columna, tan dinámica de tus dedos? Intenta imaginarlo con cualquier otro instrumento, y ahora, por cruel que parezca, agrégale peso. Un saxofon, por ejémplo, pesa aproximadamente 3 kg y la mayor parte de ese peso es soportado por el pulgar. ¿Alguna vez habías reparado en lo cansado que se puede sentir un bajista después de haber terminado un concierto? Si eres Músico ¿lo has hecho realmente consciente?

Aunque durante mi práctica profesional atribuyo un gran peso a la prevención y tratamiento de las lesiones en Músicos, a través de organizar movimientos y de precisar posiciones y posturas de acuerdo a la persona y al instrumento, no descarto y estoy abierta a mejoras tanto dentro como fuera de los instrumentos, a través de modificaciones e innovación de accesorios que logren que los instrumentos sean más cómodos.

Muchos Músicos lesionados y otras personas afines, han incursionado, y han creado adptaciones para instrumentos para lograr mayor respeto a la fisiología corporal. Otros, incluso se han atrevido a hacer modificaciones a sus instrumentos. De ellos he visto cuatro, y uno es un orgullo mexicano: una guitarra que además de ser ecológica, se moldea mejor al cuerpo. Un bajo que tiene girado el brazo (mango) en la parte más distal , logrando así que la muñeca se flexione menos. Un violín que abraza el cuello del violinista para evitar que el cuello sea el que detenga al violín. Un piano que al ser curvo, permite posiciones más cercanas de las manos.
Guitarra ecológica y ergonómica diseñada por un guitarrista y diseñador mexicano
Rodrigo Cisneros Santin

bajo ergonómico
violín ergonómico


piano ergonómico

Las adaptaciones para instrumentos o para prevenir lesiones en Músicos que puedo recomendar y que están a la venta en FIG son: talís ergonómicos CUSTOMSLR, tapones para oído ETYMOTICS, soportes de pulgar para instrumentistas de viento TON KOOIMAN, descansos para barbillas de violinistas GELREST, prótesis para guitarra clásica ERGOPLAY y baquetas ergonómicas HORNETS.  

Definitivamente la cura no está únicamente en usarlos. Pero al usarlos uno mismo puede sentirse más seguro si ya hay una lesión existente, y más cómodo si aún no hay lesión. Lo importante aqui es, que no haya distracción al tocar. Sigue este blog porque en el siguiente tema, profundizaré sobre la prevención que está en uno mismo, ¿qué está en mi que me puede estar orillando a una lesión? ¿qué medidas puedo tomar para no ser parte de ese 60% de músicos lesionados?, ¿qué mitos debo desmentir que pudieran estar influyendo negativamente en mi formación como Músico?, ¿qué posibilidades puedo tener si desarrollo mi gestualidad musical equilibrada, fluida, y bien armonizada?.

talí ergonómico CUSTOMSLR
tapones para oído especiales para músicos con filtro ETYMOTICS
soporte para pulgar instrumentos de viento TON KOOIMAN
descanso para barbilla violin/viola GELREST

soporte para guitarra ERGOPLAY


baquetas HORNETS


martes 22 de marzo de 2011

Tu cuerpo: tu instrumento

                                                      
El flautista limpia a la perfección cualquier rastro de sudor, y no digamos el chelista que monitorea de continuo la humedad del hogar, el estuche, de su instrumento. Si por descuido la guitarra sufre un resbalón, puede ser desastrozo. Este piano que se muestra a continuación, representa un descuido total por parte de su usuario. Completamente destartalado diría yo, tratado con el mínimo respeto. ¿A qué Músico le gustaría interpretar con un instrumento así? Haciendo a un lado lo antiestético, ¿dónde quedó el sonido?, ¿dónde la afinación?. Un piano desafinado, atropellado, inservible.




¿No es incongruente entonces dividir nuestro cuerpo de nuestro instrumento? Tratar de la mejor forma a algo material, muy querido, muy amado por cierto, como lo es nuestro instrumento, y por otro lado no cuidar nuestro cuerpo. Gracias a la participación de Aparatos y Sistemas, y sobretodo del Sistema nervioso, auditivo y músculo esquelético podemos ejecutar un instrumento. Cuando perdemos de vista la escencia de que mi instrumento es una prolongación de mi cuerpo, caemos en lo antagónico de querer hacer sonar algo que por ende es ajeno a mi propio cuerpo. El equilibrio radica entonces, en fusionar su forma con mi cuerpo, y enfatizo, mi cuerpo como un todo y no únicamente manos y dedos.

Por ello, la importancia de conocer sólo mi instrumento es aproximarme a un 50%. Mientras más conozca mi cuerpo, sus alcances, sus limitaciones, sus puntos débiles, sus necesidades, su compleja interacción con el mundo exterior (relaciones interpersonales) y con el mundo interior (personalidad), me acercaré al otro 50%. La formación del Músico es ´constante y continua. Un Músico con MÚSCULOS DESAFINADOS interrumpe con esa línea, y si le tomaramos una fotografía, se aproximaría también a la fotografía de arriba.


lunes 21 de marzo de 2011

Informarse es la PRIMER forma de PREVENIR Y TRATARSE


Muchos me preguntan: ¿Y los músicos de que se lesionan?. Actualmente si alguien preguntara eso mismo acerca de un deportista sería visto como ignorante, ya que los deportistas, por ser deportistas tienen un alto riesgo de padecer lesiones físicas. Sin embargo, aún dentro de los mismos músicos, existe mucha desinformación o malinformación referente, por ello, el primer objetivo es CREAR CONSCIENCIA, de que si eres músico no estás exento de padecer en algún momento alguna lesión relacionado o provocada por tocar tu instrumento. Y más porque el índice de padecerlas es muy alto: varía de un 60 a un 80%, es decir que de 10 músicos, 6 u 8, han llegado a tener en alguna etapa de su vida profesional padecimiento(s) relacionados.

El estar informado es el primer paso. ¿Quién está en riesgo de lesionarse? ¿Es la lesión de acuerdo al instrumento? ¿Ser hombre o mujer predispone? ¿La edad es algún factor de importancia? ¿Cuáles son las lesiones? ¿Dejar de tocar es opcional? ¿Por cuánto tiempo tendré que dejar de tocar? ¿Mala técnica? ¿Influye el género musical? ¿Predisposición psicológica? Iremos resolviendo preguntas, algunas quedarán un tanto abiertas, algunas son tan individuales que iremos tratando de armar el rompecabezas. Pero el que exista una inquietud es el primer paso.