sábado, 6 de agosto de 2016

Estadísticas en Músicos

En términos de ocupación, la población musical se encuentra en el segundo lugar, después de los operadores de computadoras, de estar en riesgo de padecer lesiones músculo-esqueléticas.

Muchos estudios han demostrado que al menos 50% de los músicos profesionales y estudiantes, experimentan en algún momento de su vida problemas músculo –esqueléticos relacionados. (80% los demás). 

En el International Congress of Symphony and Opera Musicians de 1986 se presentó un estudio realizado entre 2,212 instrumentistas de diferentes secciones de 48 orquestas en donde el 76% de los músicos declaraba haber tenido por lo menos un problema médico serio suficiente como para afectar su rendimiento profesional. En ese mismo año, Martin Fishbein realizó un estudio entre 4000 músicos de orquesta en los Estados Unidos y obtuvo como resultado que el 66% de los músicos de cuerda presentaron afecciones músculo-esqueléticas relacionadas a la práctica instrumental.

Para 1988, la MPPA publicó un artículo de Ralph Manchester orientado a la incidencia de los problemas médicos más frecuentes, en el que estratificó las afecciones de 246 alumnos, según el tipo de lesión, la edad y el sexo. Entre el 5% y 10% de los estudiantes de música presentaron incomodidad relacionada a su instrumento, las mujeres se vieron hasta dos veces más afectadas que los hombres, el rango de edad como factor de riesgo fue de entre 17 y 39 años y las incomodidades que presentaron incrementaban en los meses de inicio de clases.

Alan Lockwood en 1989 realizó revisiones sobre las afecciones de los músicos, y fueron publicadas en el New England Journal, atrayendo la atención de los médicos hacia la medicina enfocada a las artes interpretativas pues mostró que casi un 50% de los músicos que referían problemas relacionados a sus instrumentos, se veían amenazados de terminar sus carreras artísticas y que los instrumentistas de cuerda se encontraban en el riesgo más alto de adquirir problemas músculo-esqueléticos. La Association of Medical Advisors to British Orchestras (AMABO) asegura que más del 15% de especialistas en música clásica se ausenta un mes al año debido a trastornos relacionados con su profesión.

Jaume Rosset i Llobet y cols. realizó un reciente estudio (2000) donde analiza las 1639 encuestas a músicos catalanes para determinar los factores de riesgo que los predispongan a adquirir problemáticas en su actividad. Se demostró que el 77.9% de los encuestados refieren tener o haber tenido una problemática en la práctica de su instrumento y que un 37.3% de éste, afectó su capacidad para tocar, siendo el sistema músculo-esquelético el más afectado (85.7%). Se identificaron como factores de riesgo: la edad, curso (tiempo de estar tocando), dedicación, el hecho de ser profesional, cambio de rutina y el instrumento que tocan. Encontraron como zonas más afectadas las extremidades superiores y el cuello y mayor prevalencia de afecciones en instrumentos de viento metal, percusión y cuerda frotada.  Sugieren que las molestias referidas por hombres son debido a sobreesfuerzos o sobreuso y en el caso de mujeres por postura o tensionales.  Se enfatiza que las comunidades musicales idealmente sean estudiadas por separado y que la problemática difiere según la educación musical, condiciones sociolaborales de cada país, y peculiaridades individuales, concluyendo además, que antes de diseñar un plan de prevención, es necesario estudiar a la población en cuestión, pues pueden existir diferencias importantes en las estadísticas realizadas en otros países.