sábado, 6 de agosto de 2016

Afectaciones Visuales en Músicos

Se han descrito diferentes alteraciones visuales relacionadas por inadecuada iluminación durante la práctica musical como la fatiga ocular, visión borrosa, dolor de globos o de órbita, lagrimeo, pudiendo complicarse con cefaleas (dolor de cabeza), migrañas, vértigo, náuseas e incluso vómito.

Directamente influyen dos factores:

1. Intensidad de la música
Se ha demostrado que existe una disminución de la agudeza visual cuando la intensidad de la música se sitúa entre 70 y 107 db (la intensidad musical media es de 105 –110 db y en una discoteca, en forma de sonido continuo oscila entre 95 –120 db). Relacionado a que durante la música se producen momentáneos picos de decibielos favoreciendo alteraciones del sistema vestibular del oído y del control óculovestibular que actúa sobre los movimientos oculares.

2. Iluminación
Intensidad luminosa. A medida que se produce una mejora de la agudeza visual, siempre y cuando se llegue al deslumbramiento.
v  Distribución de la iluminación. La agudeza visual mejora con una iluminación balanceada que favorezca el contraste de objeto y fondo. (letritas negras o copias fotostáticas mal tomadas)
v  Calidad de la iluminación. La ideal y mejor es la luz del día. En cuanto a la luz artificial la mejor opción es la luz blanca y la peor la amarilla y la roja. Las fluorescentes producen molestias oculares por su pequeñas fluctuaciones, su brillo intrínseco y su falta de largas longitudes de onda.


Para cada función visual es necesario elegir una adecuada iluminación y evitar una de las causas fundamentales de la fatiga ocular, una serie de síntomas que aparecen al esforzar el aparato ocular para ver nítido por ajustes inadecuados: síntomas visuales, como la visión borrosa; síntomas oculares, como dolor de globos, o de órbita; síntomas de origen muscular; congestión, lagrimeo, cefaleas de diferentes tipos, que en ocasiones pueden simular una migraña; vértigo, y trastornos digestivos, como náuseas y vómito.